miércoles, 6 de mayo de 2020

MARIA BLASCO (CNIO): CUARENTENA DESDE ENERO.


La situación es tan ruidosa que no se oye nada. Tanta discusión impide acceder a la información. Me ha resultado llamativa la poca trascendencia que ha tenido unas declaraciones importantes, muy importantes. Me refiero a las que realizó MARÍA BLASCO que dirige el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en  ELDIARIO.ES.

Recordemos brevemente que este Centro fue fundado en 1998 y adscrito al Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad. En el año 2011, el Ministerio de Ciencia e Innovación del Gobierno de España reconoció la calidad de los programas y recursos científicos y humanos del CNIO otorgándole el distintivo de Centro de Excelencia Severo Ochoa, lo que le convierte en uno de los buques insignia de la investigación española en el mundo, y tiene el reconocimiento de la comunidad científica internacional. En otras palabras, hablamos de una entidad científica puntera en España. Me interesa resaltar esto, no estamos hablando de cualquier cosa.

Pues bien, dicha científica en la entrevista aludida ha detallado que antes del confinamiento, "en el CNIO ya se tomaron medidas". "Pedimos guardar cuarentena desde el día 30 de enero a aquellos que habían visitado China y luego Italia", ha asegurado, añadiendo que mandaron a "la gente a trabajar a casa" antes de que se decretara el estado de alarma. 

Esto aclara muchas cosas. Si una entidad de tanta importancia, y de carácter oficial, tomó medidas con tanta antelación en ningún caso se puede decir que sorprendió lo que ocurrió después con el COVID-19, salvo que seamos capaces de incluir la modélica prevención, precaución y responsabilidad con que ha actuado este centro científico dentro del círculo de los “a posteriori” con que tan alegremente se desprecia a aquéllos que, con datos en la mano, supieron ver lo que nos venía encima.
Saquen sus propias conclusiones.

 

martes, 28 de abril de 2020

@germenbioetica

jueves, 23 de abril de 2020

@germenbioetica
La situación tan extraordinaria que estamos viviendo como consecuencia de la pandemia de COVID-19 es solo comparable, salvando las distancias, a la que hace poco más de un siglo padeció el mundo con la de gripe de 1918. Los efectos que ha producido el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 en todos los países son de enorme gravedad desde los puntos de vista clínico, económico y social. Ante ello, el personal sanitario está dando su vida (en algunos casos de forma literal, lamentablemente) para intentar salvar la de los demás. Nunca les agradeceremos lo suficiente todo lo que están haciendo. Los científicos intentamos aportar también nuestro trabajo y experiencia al conocimiento de este virus y a la lucha contra él.

Compartido por Enrique Viguera