lunes, 13 de marzo de 2023

Recordando recordar

 Me gusta recordar como Fred Hoyle,  famoso astrónomo de la Universidad de Cambridge, profetizó en 1959, nada menos, que “dentro de veinte años, los físicos, que sólo fabrican inofensivas bombas de hidrógeno, trabajarán en libertad, mientras que los biólogos moleculares lo harán tras alambradas eléctricas”. Es obvio que veía el enorme poder que iba a tener la Genética al poder manipular los genes. Y no fue el único, Erwin Chargaff cuyas famosas "Reglas de Chargaff' (1950) -que establecían la equivalencia en la composición del ADN de las bases adenina timina, por un lado, y guanina y citosina, por otro lado- fueron uno de los pilares que utilizaron Watson y Crick para llegar a proponer en 1953 el modelo estructural del ADN de la doble hélice, dejó dicho también que "hay dos núcleos que el hombre no debió haber tocado jamás: el núcleo atómico y el núcleo celular. Y la ingeniería genética va a traer consecuencias mucho peores que la energía atómica".