jueves, 5 de marzo de 2015

"Por qué nos fuimos (y por qué volveríamos)". LA CRISIS DEL CSIC Y DE LA CIENCIA ESPAÑOLA.

      Demoledor artículo de opinión suscrito por tres destacados científicos españoles que relata la crisis de una institución como el CSIC, y por extensión de toda la infraestructura de investigación en España, que nos hace recordar lo manifestado en innumerables ocasiones por científicos españoles "exiliados" que relatan que más que los recortes económicos lo que les ha decicido a irse fuera de España es la falta de apoyo al mérito y a la excelencia;  recordemos que uno de los firmante, Oscar Marín, tal como ya habíamos destacado en este blog, dijo que "los científicos no tienen que ser funcionarios".

"No queremos ser investigadores en un CSIC anclado en el pasado. Solo estamos dispuestos a regresar a un organismo que apoye la excelencia y la capacidad de sus científicos para gestionar proyectos competitivos".

El artículo, que reproducimos, ha sido publicado en El Pais.


"El año pasado tomamos la decisión de hacer las maletas y establecer nuestros laboratorios en otros países. Hasta entonces habíamos dirigido líneas de investigación en España, en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que, por indicadores objetivos, se podrían señalar como referentes internacionales en nuestros respectivos campos. Seguimos en nuestra marcha el camino iniciado por investigadores más jóvenes, que fueron, y siguen siendo, expulsados del sistema por el brutal adelgazamiento de las plantillas y programas de contratación. A este adelgazamiento forzoso se une ahora uno voluntario y mucho menos numeroso de científicos establecidos que, como nosotros, deciden marcharse.
Emilio Lora-Tamayo, presidente del CSIC, ha explicado esta marcha de investigadores establecidos por la oferta de “cheques de varios ceros”, lo que supone confundir en el diagnóstico causa con efecto.
El efecto es que nos hemos marchado y lo hemos hecho a instituciones que consideramos que ofrecen las mejores condiciones para continuar nuestra investigación, incluyendo remuneraciones competitivas a escala internacional. Pero esas ofertas no han surgido de repente; las hemos venido recibiendo con asiduidad, por lo que difícilmente puede ser esta la causa de nuestra marcha.
La causa es el hastío de un sistema de investigación público en España incapaz de adaptarse a las necesidades actuales. Ejemplos de esta disfunción son las trabas a la contratación de científicos extranjeros, los largos plazos para la contratación de personal y, en resumen, la falta de flexibilidad administrativa. Este problema ha sido reconocido desde hace décadas, pero hemos sido incapaces de afrontarlo con valentía incluso sabiendo cuál es la solución, que dicha solución es factible y que, además, es económicamente rentable. Por si todo esto no fuera suficientemente trágico, en los dos últimos años hemos asistido a un empeoramiento de estas condiciones, al menos en el CSIC, donde se ha dado la conjunción de tres niveles de deterioro.
El sistema público de investigación en España es incapaz de adaptarse a las necesidades actuales
Los científicos no somos un grupo al margen de la sociedad, a la que servimos y en la que estamos imbricados directamente. Así hemos soportado solidariamente los sacrificios (rebaja sustancial de ingresos y de días de vacaciones), aumento de impuestos y limitaciones de servicios y prestaciones sociales que han venido soportando todos los trabajadores en España. Es el primer nivel de deterioro.
El segundo nivel afecta específicamente a la actividad científica, castigada con una caída importante de la financiación. Esta, a su vez, se ve agravada por el secuestro de convocatorias de financiación por parte del Ministerio de Hacienda, de manera que el exiguo presupuesto no se ha llegado a ejecutar en los pasados ejercicios. Han desaparecido programas de apoyo a la ciencia y formación de jóvenes investigadores y se han deteriorado las infraestructuras. Frente a esto nos sobrepusimos recurriendo a fuentes de financiación internacionales para capear el temporal de la escasez de recursos a escala nacional.
Sin embargo, la puntilla que nos ha llevado a marcharnos y que es específica del CSIC es el empeoramiento de las condiciones para hacer ciencia de calidad en los últimos años. En 2013, el presidente del CSIC envió un escrito a los investigadores anunciando que se incautaba de fondos de investigación, obtenidos de fuentes competitivas externas al CSIC; a la vez que congelaba, durante ocho meses, el acceso a los fondos de proyectos en ejecución y suspendía todos los compromisos de financiación asumidos con instituciones nacionales e internacionales. Todo ello innecesariamente, pues se hacía en aras a un plan de “viabilidad” para atajar un déficit que se resultó ser, en buena medida, una ficción derivada de errores contables de bulto, como señaló la Intervención General de la Administración del Estado. Es decir: a un “corralito” científico, el presidente del CSIC sumaba una quita a sus propios investigadores. Estas medidas insólitas afectaban con mayor gravedad a los investigadores más activos, con más proyectos competitivos y, por tanto, con equipos mayores y compromisos de investigación más exigentes. Además, se introdujeron nuevas medidas burocráticas que, bajo la apariencia de aumentar el control del gasto, lo único que consiguieron fue dificultar aún más nuestro trabajo.
No hay excusas para aplazar más la profunda renovación de I+D que requiere el país
La triste realidad es que el CSIC del siglo XXI es mucho peor que el de hace sólo unos años. Los investigadores más brillantes ya no se incorporan mayoritariamente al CSIC, sino que lo hacen en otras instituciones españolas más ágiles y competitivas. Y no es solo porque el CSIC apenas contrate hoy en día, sino porque, en gran medida, ha dejado de ser el referente científico de nuestro país. No queremos ser investigadores en una institución anclada en la añoranza de un pasado que creímos haber dejado atrás. Esa, y no los cheques de muchos ceros, es la causa de nuestra marcha.
¿Qué cambios deberían producirse para que de una vez por todas pongamos las bases de un sistema de I+D moderno y funcional en nuestro país? Por encima de todo, darse cuenta de que ya no es suficiente con poner parches a un sistema fallido, sino que hay que reinstaurar el sistema. Si el CSIC fuese un banco, la solución sería crear un nuevo organismo y dejar el actual CSIC como un banco malo en el que queden todos los activos tóxicos a extinguir. Los activos rentables, que siguen siendo muchos, irían pasando, a través de procedimientos de selección rigurosos, a un nuevo organismo en el que ni los investigadores ni el personal administrativo o de apoyo serían funcionario; contarían con salarios más equiparables a los de países de nuestro entorno modulados en función de sus méritos; y el presidente dejaría de ser un comisario político nombrado por el Gobierno para ser un científico de prestigio seleccionado mediante concurso internacional, como en las mejores instituciones de investigación del mundo, con un consejo asesor internacional con capacidad de influencia real sobre el gobierno de la institución. Dicho organismo apoyaría la excelencia y fomentaría las facilidades administrativas para que sus científicos tuvieran capacidad de gestionar proyectos competitivos. Comprendería las reglas del juego de esta actividad internacional que llamamos Ciencia.
No estamos proponiendo una fantasía. Estos modelos de contratación de investigadores existen en Cataluña (ICREA) desde hace años y, más recientemente, en Euskadi (IKERBASQUE). Y existen centros de investigación en España que han adoptado procedimientos de gestión modernos y eficaces, libres en gran medida de la burocracia que atenaza al CSIC. Han incorporado a los mejores científicos independientemente de su procedencia y, a partir de ahí, el sistema funciona solo: los científicos que lideran sus campos son capaces de atraer la financiación más competitiva y los mejores talentos. Como consecuencia, el sistema no solo no es costoso, sino que proporciona beneficios. El gasto público en la contratación de estos científicos de excelencia se compensa con creces por el retorno en forma de costes indirectos de sus proyectos y el círculo virtuoso que lleva al crecimiento de un ecosistema basado en conocimiento e innovación en torno a las instituciones que les apoyan.
Llevamos dos o tres décadas con un diagnóstico certero, sabemos cuál es la solución y hemos comprobado una y otra vez que dicha solución no solo crea calidad científica sino que es económicamente rentable. No hay excusas para aplazar un día más la profunda renovación del sistema público de I+D que requiere nuestro país".
 
Jordi Bascompte es catedrático de Ecología en el Institute of Evolutionary Biology and Environmental Studies, University of Zurich, Suiza. Carlos M. Duarte es catedrático de Ciencias Marinas en la King Abdullah University of Science and Technology, Arabia Saudí. Óscar Marín es director del MRC Centre for Developmental Neurobiology King’s College London, Reino Unido. Los tres son profesores de Investigación del CSIC en excedencia.

viernes, 27 de febrero de 2015

¿ HIJOS DE TRES PADRES ? Hastings Center


News In Context: Historic Decision Makes Controversial Fertility Treatment Legal in U.K.

A controversial assisted reproduction technique became legal in the first country in the world on February 24 following a vote by both houses of the U.K.’s parliament. While the decision affects only the U.K. for now, it has international implications. The technique, called mitochondrial DNA replacement, could prevent transmission of certain rare diseases and perhaps address some causes of infertility. It is sometimes called “three-person IVF” because it uses genetic material from three people.

What is it? The technology aims to prevent the transmission of inherited diseases caused by defects in the DNA (genetic material) of mitochondria—structures within cells that convert the energy from food into a form that the cells can use. These defects, which are inherited from mother to child, can cause loss of muscle coordination, visual and/or hearing problems, mental retardation, and other problems mainly of the brain, heart, at muscles. Each year, an estimated 1,000 to 4,000 babies are born with mitochondrial disease in the U.S., according to the United Mitochondrial Disease Foundation. Mitochondrial disease has several causes, with only some cases caused by defects in mitochondrial DNA. The hope for the technology is that it will be used to prevent mitochondrial disease in some babies who would otherwise be affected.

Mitochondrial DNA replacement is a technique that involves in vitro fertilization. An egg is taken from the mother and sperm from the father, but unlike in conventional IVF, the technique also uses mitochondrial DNA from the egg of a donor without mitochondrial defects. In one version of mitochondrial DNA replacement, the nucleus from the donor’s eggs is replaced with the nucleus of the egg from the prospective mother. The nucleus contains most of the egg’s genetic information. This egg is then fertilized with sperm from the prospective father. Another method begins by fertilizing the mother’s egg and the donor’s egg with the father’s sperm, and then replaces the nucleus of the donor’s fertilized egg with that of the mother’s. Either way, the resulting embryo has nuclear DNA from the prospective mother and father and mitochondrial DNA from the egg donor.

Why is it controversial? There are lingering questions about the safety of the technology, mainly for the resulting children. Among the questions is whether the technology itself might cause problematic genetic or epigenetic changes in the embryo or otherwise damage it, and that the DNA from the three parties might be incompatible.

These safety questions also contain ethical dilemmas. How do we balance trade-offs between different values– in this case, for example, the benefit of enabling women with defects in their mitochondrial DNA to have a genetically related child against the possible risk that a child created this way might be harmed by the technology itself?

However, most of the ethical debate is outside the realm of safety and focuses instead on what some see as a fundamental line that is crossed. Unlike other human assisted reproduction technologies, mitochondrial DNA replacement would alter the germline of the embryo, meaning that the donor‘s mitochondrial DNA would be passed on from the child to subsequent generations. Some people are opposed to this kind of genetic alteration, believing that it oversteps the proper role of humans in procreation and, indeed, evolution. Critics are also concerned that this technology could lead to producing “designer babies” in the future—children who are not simply free of severe genetic diseases, but whose genes have been altered in pursuit of desired traits such as a particular eye color or high intelligence, however that might be defined. Others consider these concerns overblown. After all, the donor's mitochondria contribute just 37 genes to the child, whereas the parents contribute more than 20,000.

What’s next? The U.K.’s historic decision is bound to have implications for other countries that have been considering legalizing mitochondrial DNA replacement, including the United States. The question is whether and how closely other countries will follow the U.K.’s lead. Since 1990, U.K. law has required all persons intending to manipulate eggs, sperm, and embryos to be licensed by a statutory authority. Now, that authority will be empowered to issue licenses to researchers who are developing these techniques and who now wish to begin clinical trials to assess their safety and effectiveness. The technique will not immediately be available outside of the research context in the U.K.

A similar process is underway in the U.S., where the Food and Drug Administration is considering an application from a researcher to begin clinical trials of the technique. The FDA held a public hearing in response to this application a year ago, and requested a report on the ethical and policy considerations of the technology from the Institute of Medicine, which held its first meeting in January of this year. The next meeting of the IOM meeting will take place in March.

“The U.K. regulations appear reasonable,” says Josephine Johnston, director of research at The Hastings Center who studies ethical considerations with assisted reproduction. “The U.K. has a highly developed process for regulating and overseeing the development and conduct of reproductive technologies, which includes public consultation. The parliamentary vote on the proposed regulations is the final step in a process that began seven years ago. The U.S. could learn a lot from its deliberate, open, and careful process in this area.

“Whether permitting the manipulation of an embryo’s genetics in this case opens the door to other requests to alter the characteristics of future children remains to be seen,” Johnston adds. “Rather than assuming that all attempts to manipulate an embryo’s genes are problematic, my hope is that we continue to carefully and critically assess each development in reproductive technology, engaging in a public conversation about its implications for children and families, as well as for the widely held values of freedom and equality.” Johnston expanded on her views in an interview in Frontline Medical News.

jueves, 26 de febrero de 2015

Many Dutch doctors open to euthanasia for existential suffering

Many Dutch doctors open to euthanasia for existential suffering


Around one in three Dutch doctors would be prepared to help someone with early dementia, mental illness, or who is ‘tired of living’ to die, reveals a small survey published online in the Journal of Medical Ethics.
In the Netherlands, euthanasia or assisted suicide for those whose suffering is psychiatric/psychological in nature is legally permissible, but it represents a fraction of the numbers of patients who are helped to die in this way.
And while there is no ‘right’ to euthanasia, the freedom of a doctor to refuse the request on personal grounds has been widely debated, following some well-publicised cases.
In a bid to find out what Dutch doctors think of euthanasia and assisted suicide, the researchers canvassed the views of 2500 randomly targeted general practitioners (family doctors) and specialists in the fields of elderly care, cardiology, respiratory medicine, intensive care, neurology and internal medicine between October 2011 and June 2012.
The doctors were asked whether they had ever helped a patient with cancer, other physical disease, mental illness, early or advanced dementia, or someone without any severe physical ailments, but who was tired of living, to die. Those who had not done so were asked if they would even consider helping someone to die, and under what circumstances.
Four out of 10 would be prepared to help someone with early stage dementia to die, but only one in three would do this for someone with late stage dementia, even if that person had written an advance directive for euthanasia.
Around one in four (27%) would be prepared to help someone tired of living to die if they had a severe medical condition. But fewer than one in five (18%) would do so in these circumstances if the person had no other medical grounds for suffering.
In a linked blog, lead author Dr Eva Bolt of the EMGO Institute for Health and Care Research,
Amsterdam, The Netherlands, commented: “Each physician needs to form his or her own standpoint on euthanasia, based on legal boundaries and personal values.”
Dr. James A. Colbert of Brigham and Women's Hospital and Harvard Medical School, Boston, Massachusetts, said the survey results are "not that surprising."
Dr. Colbert suggested we focus our attention more on palliative care.
"A much more important issue to focus our attention on is: how do we make sure that all patients are comfortable and well cared for at the end of life? Palliative care is such an essential component of medical care, yet very few patients will see a palliative care practitioner. Studies have shown that patients with cancer who see a palliative care practitioner have better quality of life and in some cases even live longer than other cancer patients who are only treated

jueves, 29 de enero de 2015

Ley de Muerte Digna de Canarias: Los médicos ven innecesario regular las sanciones en la norma


El Parlamento de Canarias aprobó el pasado martes, dia 27, la proposición de la Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de la Persona ante el Proceso Final de su Vida, conocida como Ley de Muerte Digna, cuyo objetivo es garantizar un final de la vida sin sufrimiento en caso de enfermedad terminal y dar la oportunidad de decidir a los pacientes o en su caso a sus familias sobre tratamientos paliativos.
Sin embargo, para el portavoz del Sindicato Médico (Cesm) y vocal del Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife, Levy Cabrera, "la ley es más una utopía, puesto que no se puede aplicar".
"Los recursos humanos que actualmente están dedicados a los cuidados paliativos en la provincia de Santa Cruz de Tenerife son muy insuficientes, puesto que solo se hallan en el Hospital Nuestra Señora de Candelaria y más concretamente en el Hospital del Tórax. Los profesionales que tiene este centro solo dan abasto para atender las situaciones que están siendo incluidas en el programa de paliativos necesitan ingreso para estabilizar su situación aguda, y esto suponen solo 10 o 12 camas, por lo que la atención domiciliaria que contempla la ley es imposible que se pueda hacer si no se acompaña de un notable aumento del personal", detalla Cabrera.
Para el portavoz, "en la provincia de Las Palmas y más concretamente los recursos sanitarios de la isla de Gran Canaria triplican a los que hay en esta provincia. Allí tienen más facilidad para desarrollar la ley pero aquí es prácticamente inaplicable".
Hay que recordar que la citada proposición de ley de «derechos y garantías de la dignidad de la persona ante el proceso final de su vida» dividió en su día al Consejo Consultivo. El presidente de dicho órgano, Carlos Millán, se desmarcó del DICTAMEN que la mayoría aprobó el 9 de septiembre y que, con algunos reparos, consideraron viable.
 
Los profesionales aseguran contar con procedimientos internos para saber a qué atenerse.
 
A este respecto, destacamos la siguiente noticia del periódico de Las Palmas de Gran Canaria "La Provincia", firmada por Rubén Acosta, hoy, dia 29 de enero.

"Los médicos no ven necesario que se regulen las infracciones y sanciones en la nueva ley de derechos y garantías de la dignidad de la persona ante el proceso final de su vida porque ya los profesionales cuentan con procedimientos internos para saber a qué atenerse en los cuidados paliativos. El vicepresidente del Colegio de Médicos de Las Palmas, Esteban Pérez, afirma que "no hace falta redundar en el régimen sancionador, los médicos tenemos claro lo que es el derecho a morir dignamente".
El representante de los facultativos considera que antes que la ley hace falta un plan regional de cuidados paliativos, que los profesiones llevan demandando hace varios años a la Comunidad Autónoma. Sin embargo esta planificación no llega y en su lugar se aprueba una ley que insta al Gobierno a elaborarla.
Esteban Pérez, que también preside la comisión deontológica del Colegio de Médicos, explica que los facultativos que se dedican a la medicina paliativa conocen los principios de la bioética: beneficiencia del paciente, autonomía, justicia y equidad. No obstante, el dirigente colegial advierte que la aplicación de este tipo de sanciones, cuestionadas por el Consejo Consultivo, no suele ser usual en la profesión médica.
Por su parte, el jefe del servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Doctor Negrín, Manuel Ojeda, cree que la ley de la muerte digna es una "herramienta" en manos de los profesionales para tener garantías suficientes ante los pacientes terminales y sus familiares. Recuerda que las sanciones ya están en las leyes sectoriales y señala que en 25 años no se han producido infracciones de este tipo en el hospital de referencia de Canarias."
 


miércoles, 7 de enero de 2015

Polémico artículo de Juan Gérvas, "Vacuna del Papiloma: pseudociencia y falta de ética"


   Reproducimos a continuación un polémico artículo publicado en "Acta Sanitaria" del médico Juan Gérvas, que pone en entredicho no sólo la efectividad sino los oscuros intereses de la vacunación contra el virus del papiloma humano. Una vez más el negocio de las farmacéuticas en el punto de mira.
(http://www.actasanitaria.com/vacuna-del-papiloma-pseudociencia-y-falta-de-etica/)

El análisis de situación no sólo pone de manifiesto la inutilidad, cuando no es perjudicial, de la vacuna del virus del papiloma humano (VPH), sino que se está utilizando en contra de las condiciones para las que fue aprobada.
Cuando una recomendación convierte a los ginecólogos en astrólogos negociantes
Hay ginecólogos y ginecólogos y, como en toda profesión, los hay honrados y sensatos. Pero los hay que recomiendan la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) en sus consultas privadas y públicas a las mujeres con alteraciones en la citología e incluso, en su caso, tras la conización. El consejo es breve y contundente: “La vacuna le ayudará a vencer la enfermedad”. Las pobres mujeres cumplen la recomendación, compran la vacuna (hasta 155 euros la dosis “puesta”, y son tres dosis). Las pobres mujeres creen de verdad que “La vacuna ayuda a vencer la enfermedad”.
Tal recomendación carece de ciencia y de ética. Tales ginecólogos se convierten en astrólogos negociantes al hacer una recomendación de ese estilo pues:
  1. La vacuna no es curativa y por ello no está indicada para infecciones activas por VPH o sobre enfermedad clínicamente establecida.
  2. No hay estudios sobre la eficacia de la vacuna en las mujeres infectadas y con anormalidades en las citologías (CIN 1, CIN 2) o adenocarcinoma in situ.
La vacuna no es curativa y por ello no está indicada para infecciones activas por VPH
Son ginecólogos astrólogos porque recomiendan una práctica esotérica que va incluso contra la propia Ficha Técnica de la vacuna. Literalmente dicen los fabricantes en el texto aprobado para la comercialización (Ficha Técnica) por las autoridades competentes en medicamentos:
“Cervarix es sólo para uso profiláctico y no tiene efecto sobre infecciones activas por VPH o sobre enfermedad clínicamente establecida. Cervarix no ha mostrado tener un efecto terapéutico. Por lo tanto, esta vacuna no está indicada para el tratamiento del cáncer de cérvix o de la neoplasia cervical intraepitelial (CIN). Tampoco está indicada para prevenir la progresión de otras lesiones relacionadas con VPH ya establecidas o infecciones presentes en el momento de la vacunación por tipos vacunales o no vacunales de VPH”.
http://www.ema.europa.eu/docs/es_ES/document_library/EPAR_-_Product_Information/human/000721/WC500024632.pdf
“Gardasil está indicado únicamente para uso profiláctico y no tiene efecto sobre las infecciones por VPH activas o sobre la enfermedad clínica ya existente. Gardasil no ha demostrado tener un efecto terapéutico. Por lo tanto, la vacuna no está indicada para el tratamiento del cáncer de cuello de útero, lesiones displásicas de alto grado cervicales, vulvares y vaginales o verrugas genitales”.
http://www.ema.europa.eu/docs/es_ES/document_library/EPAR_-_Product_Information/human/000703/WC500021142.pdf
Tal recomendación, pues, va contra la ciencia, y contra la ética. Falta gravemente a la ética pues va contra el mejor interés de la salud de la mujer. Además, en un momento en el que la mujer ha perdido muchas de sus “defensas” pues está impresionada, atemorizada, débil y frágil por el enfermar que afecta a una íntima cuestión.
Tal recomendación es una práctica sin el respaldo ni del laboratorio fabricante de la vacuna ni de las autoridades competentes. Es como recomendar hojas de perejil intravaginal contra el mal, pues “El perejil le ayudará a vencer la enfermedad”.
La vacuna contra el virus del papiloma humano promete más de lo que puede dar
La diferencia es que el perejil casi lo regalan en las verdulerías, y la vacuna es un gran negocio. Y un gran sacrificio para las mujeres, y más en tiempos de crisis. Por eso tal recomendación convierte a los ginecólogos en astrólogos negociantes. ¿Por qué emplean una vacuna que no es curativa como si lo fuera? ¿Quién se beneficia? ¿”Fuerzan” los fabricantes a convertir los ginecólogos en astrólogos? ¿Lo hacen los ginecólogos astrólogos porque sí, porque se creen dioses que saben más que los fabricantes y que las autoridades competentes en medicamentos de Europa? ¿Han decidido pasarse a la práctica de las pseudociencias? ¿Qué intereses hay tras una práctica que convierte a la ginecología en astrología?
Las noticias engañan y no son inocentes
La vacuna contra el virus del papiloma humano promete más de lo que puede dar. Es decir, se presenta generalmente como “la vacuna contra el cáncer de cuello de útero”, lo que es falso. Con este estilo, las noticias sobre la vacuna contra el VPH han logrado crear un doble engaño: 1/ la vacuna evita el cáncer de cuello de útero en todas las mujeres, y 2/ el cáncer de útero es extremadamente frecuente como causa de muerte.
Sirva de ejemplo una noticia en la revista Jano, de información general médica: “Constatado el beneficio de la vacuna del VPH en mujeres de 24 a 45 años no infectadas”. Resume en este titular los resultados de un ensayo clínico publicado en The Lancet
http://www.jano.es/noticia-constatado-el-beneficio-vacuna-del-6812
http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(09)60691-7/abstract
Los autores de dicho ensayo clínico reducen la eficacia a las mujeres no infectadas con los virus contra los que se vacuna. Además, si se lee el texto se puede comprobar que:
  • El estudio se realizó en una cohorte compuesta exclusivamente por mujeres latinoamericas, en las que la incidencia de cáncer de cuello de útero está muy por encima de la europea y la española.
  • La eficacia por intención de tratar osciló entre el 31 y el 22%, según el indicador de impacto elegido; es decir, no sirvió para nada entre el 69 y el 78%.
  • Para evitar un CIN 1 se precisa vacunar a 46 mujeres, para evitar un CIN 2 a 196, para evitar un CIN 3 a 250, y para evitar un adenocarcinoma in situ, a 545. Como no se diagnosticó ningún cáncer de cuello de útero ni en el grupo de intervención ni en el grupo control, no se puede calcular el número de necesario a tratar para evitarlo. En general, tiende a infinito (hay que vacunar a infinitas mujeres para evitar un sólo cáncer de cuello de útero).
http://equipocesca.org/vacuna-contra-el-virus-del-papiloma-humano-ciencia-y-ficcion/
Para poner en su sitio estos resultados conviene aclarar, además, que el CIN 1 es una variación de la normalidad, que desaparece espontáneamente. Y que el CIN 2 regresa espontáneamente en el 40% de los casos.
La noticia, no obstante, se difundió como comprobación de la eficacia de la vacuna “contra el cáncer de cuello de útero” en las mujeres al menos hasta los 45 años. Es un engaño sin más, tanto a los médicos como a los pacientes. La vacuna, si sirve para algo es en mujeres vírgenes, o no infectadas.
El colmo es que en España apenas el 28% de las mujeres tiene infección exclusiva por los virus contra los que se vacuna en sus lesiones del cuello de útero. ¿Cómo puede proteger una vacuna, o curar como se propone, si su efecto es sobre virus que no provocan el 72% de las lesiones en las mujeres españolas?
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18684497
¿Quién manipula a los periodistas para que “vendan” la vacuna como milagrosa, en el borde de la mentira? ¿Por qué se convierten en periodistas astrólogos comerciantes? ¿Quién se beneficia?
De la misma manera que hay ginecólogos honrados y sensatos también hay periodistas que cumplen con su función de informar
http://elpais.com/diario/2009/02/17/salud/1234825202_850215.html
Pero la mayoría de lo que difunden y publican los medios de comunicación es a favor de la vacuna del papiloma, sin paliativos, como si no hubiera dudas acerca de su valor “contra el cáncer de cuello de útero”.
La vacuna contra el VPH tiene una escasa efectividad como se deduce de los ensayos clínicos cuando se consideran los resultados “por intención de tratar”
¿Sirve la vacuna contra el papiloma en las vírgenes?
La vacuna contra el VPH tiene una escasa efectividad como se deduce de los ensayos clínicos cuando se consideran los resultados “por intención de tratar” (como si fuera en la vida diaria, no en “experimento”).
No se tienen datos sobre su resultado en la práctica clínica diaria, ni siquiera ensayos clínicos con resultados en salud en las niñas vírgenes en que se realiza la vacunación.
Se tienen datos de eficacia en jóvenes vírgenes, de casi el 100% (resultados de ensayos clínicos para los que cumplen todas las condiciones ideales, muy diferentes de la clínica diaria), para lesiones asociadas a los virus contra los que se vacuna, en mujeres de 16 a 26 años, generalmente blancas, sanas, de países desarrollados y educadas. Cuando se tiene en cuenta “la intención de tratar” (se incluyen todos los pacientes participantes en los ensayos, aunque no hayan cumplido las condiciones ideales) la eficacia baja al 50% y si se incluyen las lesiones no asociadas a los virus contra los que se vacuna, la eficacia baja hasta el 17% (no sirve para nada en el 83%)
http://www.scielo.br/scielo.php?pid=S1415-790X2008000300017&script=sci_arttext
Si la eficacia es desconocida en las vírgenes y muy baja en las mujeres no infectadas, la eficacia es nula o negativa (puede ser perjudicial) en las mujeres previamente infectadas. Si se revisan todos los ensayos clínicos y se analizan las cifras en las tablas publicadas (no en los resúmenes) los números demuestran que en las mujeres previamente infectadas la vacuna carece de eficacia, con resultados en torno al 0% e incluso negativos
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23016780
http://www.amf-semfyc.com/web/article_ver.php?id=1130
http://es.slideshare.net/egavilan/granada-mesa-reap-prevencion-sespas-see-vacuna-papiloma
RESUMEN
En síntesis:
  1. La vacuna contra el virus del papiloma carece de efectividad (o es incluso perjudicial) en las mujeres infectadas previamente.
  2. La efectividad es muy baja en las mujeres no infectadas previamente, de 16 a 45 años.
  3. La efectividad es desconocida en las niñas vírgenes de 12 a 14 en las que se ha promovido la vacunación universal.
  4. La vacuna contra el virus del papiloma no es curativa, no sirve para curar lesiones del cuello del útero (resultados anormales de la citología, o tras conizaciones). “La vacuna nunca le ayudará a vencer la enfermedad” deberían decir los ginecólogos.
¿Qué habrán hecho las mujeres españolas para sufrir el rigor de ginecólogos astrólogos comerciantes y ser carne de cañón que hace rico a todo el mundo a costa de su salud y de su bolsillo?