martes, 14 de febrero de 2012
SOBRE LA PILDORA DEL DIA DESPUÉS OTRA VEZ
Los expertos defienden la píldora del día después sin receta médica
Publicado el 13-02-2012
Además, según estas conclusiones elaboradas por expertos de diferentes ámbitos (como la Atención Primaria, la Cardiología o la Hematología), el uso de la píldora del día después “no aumenta la frecuencia de relaciones sexuales sin protección y no van a cambiar los patrones de uso de anticoncepción regular”.
Estas conclusiones van en la línea de la última encuesta sobre anticoncepción de urgencia realizada por la SEC, en la que participaron 6.200 mujeres entre 14 y 50 años de edad. Sus datos muestra que sólo el 14% de las españolas habían utilizado alguna vez la píldora del día después, el 77% por haber tenido algún problema puntual con el uso del preservativo. Sólo el 4,6% tomó la píldora por no haber empleado antes ningún otro método regular de anticoncepción.
La SEC y la Fundación Española de Contracepción (FEC) han decidido presentar este lunes las conclusiones de consenso y reiterar los datos de su encuesta coincidiendo con la decisión del Gobierno de estudiar la posibilidad de que la píldora del día después deje de dispensarse libremente en las farmacias, como se decidió hace dos años, y pase otra vez a requerir receta médica.
Para ello, el Ministerio de Ana Mato ha solicitado un informe “médico y científico” sobre las repercusiones de la píldora del día después en la salud, en el que colaborarán la Organización Médica Colegial (OMC), la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).
Tanto la presidenta de la SEC como el presidente de la Fundación Española de Contracepción (FEC), Ezequiel Pérez Campos, lamentan que no se haya pedido la colaboración de sus organizaciones para este estudio y han pedido a Sanidad que se base sólo en datos científicos y no contenga sesgos de otra naturaleza.
“No nos gustaría que el informe no estuviera basado en evidencias científicas ni que tuviera algún sesgo de otra naturaleza, como algún tiempo de juicio previo sobre qué pueden estar haciendo las mujeres o qué se puede estar derivando del uso de la píldora postcoital”, ha reclamado el doctor Pérez Campos.
Ambos expertos consideran probada la seguridad del uso de esta píldora como método de anticoncepción de urgencia, también en adolescentes, como lo certifica específicamente la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De hecho, carece de efectos adversos graves –sólo puede provocar náuseas, cefaleas o alteraciones en el sangrado–, ni siquiera con su uso repetido; no es tóxica y no provoca interacciones importantes con otros medicamentos. Según De la Viuda, “cumple con todas las características de un fármaco de libre dispensación”.
Además, el presidente de FEC subraya que esta píldora “no es abortiva”, a pesar de contar con un prospecto “obsoleto” en este sentido, que no precisa que este fármaco “no impide la implantación del huevo fecundado”. Tampoco supone, ha precisado, “una bomba hormonal” para el organismo de la mujer, un error que, según dice, ha calado hondo en la sociedad.
Para el doctor Pérez Campos, la píldora del día después lleva dos años siendo de libre dispensación en España “sin que se haya dado ningún problema médico” y consideraría “una regresión social y sanitaria” que volviera a necesitar prescripción. A su juicio, sería también “ir contracorriente” en Europa, donde países como Francia o Reino Unido la dispensan libremente y ahora comienza Irlanda.
A juicio de la doctora De la Viuda, el problema no estaría en volver a la receta para conseguir este fármaco, sino en que este cambio “supusiera una vuelta a la situación anterior”, en la que había una cobertura deficiente en fin de semana para conseguir esta pastilla y su disponibilidad dependía de cada comunidad autónoma. Sin embargo, apunta, mejorar la situación requeriría una inversión.
Artículo impreso de: Republica.com – Diario de opinión e influencia: http://www.republica.com
URL del artículo: http://www.republica.com/2012/02/13/los-expertos-defienden-la-pildora-del-dia-despues-sin-receta-medica_451185/
Publicado el 13-02-2012
Además, según estas conclusiones elaboradas por expertos de diferentes ámbitos (como la Atención Primaria, la Cardiología o la Hematología), el uso de la píldora del día después “no aumenta la frecuencia de relaciones sexuales sin protección y no van a cambiar los patrones de uso de anticoncepción regular”.
Estas conclusiones van en la línea de la última encuesta sobre anticoncepción de urgencia realizada por la SEC, en la que participaron 6.200 mujeres entre 14 y 50 años de edad. Sus datos muestra que sólo el 14% de las españolas habían utilizado alguna vez la píldora del día después, el 77% por haber tenido algún problema puntual con el uso del preservativo. Sólo el 4,6% tomó la píldora por no haber empleado antes ningún otro método regular de anticoncepción.
La SEC y la Fundación Española de Contracepción (FEC) han decidido presentar este lunes las conclusiones de consenso y reiterar los datos de su encuesta coincidiendo con la decisión del Gobierno de estudiar la posibilidad de que la píldora del día después deje de dispensarse libremente en las farmacias, como se decidió hace dos años, y pase otra vez a requerir receta médica.
Para ello, el Ministerio de Ana Mato ha solicitado un informe “médico y científico” sobre las repercusiones de la píldora del día después en la salud, en el que colaborarán la Organización Médica Colegial (OMC), la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).
Tanto la presidenta de la SEC como el presidente de la Fundación Española de Contracepción (FEC), Ezequiel Pérez Campos, lamentan que no se haya pedido la colaboración de sus organizaciones para este estudio y han pedido a Sanidad que se base sólo en datos científicos y no contenga sesgos de otra naturaleza.
“No nos gustaría que el informe no estuviera basado en evidencias científicas ni que tuviera algún sesgo de otra naturaleza, como algún tiempo de juicio previo sobre qué pueden estar haciendo las mujeres o qué se puede estar derivando del uso de la píldora postcoital”, ha reclamado el doctor Pérez Campos.
Ambos expertos consideran probada la seguridad del uso de esta píldora como método de anticoncepción de urgencia, también en adolescentes, como lo certifica específicamente la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De hecho, carece de efectos adversos graves –sólo puede provocar náuseas, cefaleas o alteraciones en el sangrado–, ni siquiera con su uso repetido; no es tóxica y no provoca interacciones importantes con otros medicamentos. Según De la Viuda, “cumple con todas las características de un fármaco de libre dispensación”.
Además, el presidente de FEC subraya que esta píldora “no es abortiva”, a pesar de contar con un prospecto “obsoleto” en este sentido, que no precisa que este fármaco “no impide la implantación del huevo fecundado”. Tampoco supone, ha precisado, “una bomba hormonal” para el organismo de la mujer, un error que, según dice, ha calado hondo en la sociedad.
Para el doctor Pérez Campos, la píldora del día después lleva dos años siendo de libre dispensación en España “sin que se haya dado ningún problema médico” y consideraría “una regresión social y sanitaria” que volviera a necesitar prescripción. A su juicio, sería también “ir contracorriente” en Europa, donde países como Francia o Reino Unido la dispensan libremente y ahora comienza Irlanda.
A juicio de la doctora De la Viuda, el problema no estaría en volver a la receta para conseguir este fármaco, sino en que este cambio “supusiera una vuelta a la situación anterior”, en la que había una cobertura deficiente en fin de semana para conseguir esta pastilla y su disponibilidad dependía de cada comunidad autónoma. Sin embargo, apunta, mejorar la situación requeriría una inversión.
Artículo impreso de: Republica.com – Diario de opinión e influencia: http://www.republica.com
URL del artículo: http://www.republica.com/2012/02/13/los-expertos-defienden-la-pildora-del-dia-despues-sin-receta-medica_451185/
martes, 7 de febrero de 2012
DOPAJE: “¿Le ganó Ben Johnson a Carl Lewis?”
Una vez más el dopaje sale a la palestra. Hace poco tiempo fue el caso de Marta Domínguez; ahora el de Alberto Contador. Pero, seamos sinceros, ¿creemos realmente que se puede ser competitivo a un alto nivel y exigencia sin usar sustancias que son consideradas dopantes? Como dice Peter Singer “es razonable sospechar que las medallas de oro ahora terminan en manos no de aquellos que no utilizan sustancias, sino de quienes tienen mayor éxito en refinar su uso para obtener la máxima potenciación sin ser detectados”. No creo que el siempre polémico Singer exagere. Resulta necesario entender al deporte de élite, y no nos vale ser simples aficionados a la práctica deportiva para criticar lo que sucede en la alta competición. La exigencia del deporte profesional es tal que la frontera entre la élite y la mediocridad es prácticamente infinitésima. Esa sutil diferencia requiere un sobreesfuerzo, mental y físico, y a esos niveles lograr destacar exige un sacrificio que lleva al consumo de cualquier sustancia que pueda ayudar a mejorar, a alcanzar esa pequeñísima diferencia que hace que se pase de ser simplemente uno más a destacar. No nos engañemos, siempre se ha hecho y se hará. En tiempos ya lejanos bastaba con tomar suplementos de glucosa antes de competir, y siendo evidente que no era dopaje, lo cierto es que se buscaba mejorar el rendimiento. Igual que ahora, pero a un nivel tal que nos movemos en la sutil frontera entre lo lícito y lo ilícito. Quizá aquí esté la clave: es dopaje lo que sea ilícito, pero cuántas sustancias que ahora son prohibidas eran permitidas no hace mucho, y al contrario, sustancias que antes no se permitían son ahora de consumo legal.
Es preciso, por tanto, establecer los límites de la seguridad jurídica. Es evidente que a la altura y nivel de investigación científica en que nos encontramos, resulta ridículo que meros jarabes para la tos puedan dar positivo en un control antidopaje. Podemos hacer traslación de la legislación sobre drogas al mundo de las sustancias dopantes. De igual manera que decimos que es sustancia estupefaciente la que aparece en determinados listas, así pasa igualmente con las referidas. Es sustancia prohibida la que aparece como prohibida. Esta tautología implica, aunque parezca que obedece a criterios de objetividad, ser el recipiente perfecto para todo lo contrario. El propio Singer comenta la opinión del profesor de bioética Julian Savulescu, que dirige el Centro Uehiro de Ética Práctica de la Universidad de Oxford y ostenta títulos tanto en el campo de la medicina como de la bioética, ha puesto sobre la mesa una solución radical: deberíamos abandonar la prohibición del usar sustancias que mejoren el rendimiento y permitir a los atletas tomar lo que deseen, siempre y cuando no atente contra su salud.
Algunos argumentan que utilizar sustancias "es contrario al espíritu deportivo", pero es difícil defender la línea actual entre lo que los atletas pueden y no pueden hacer para mejorar su rendimiento.
Es preciso, por tanto, establecer los límites de la seguridad jurídica. Es evidente que a la altura y nivel de investigación científica en que nos encontramos, resulta ridículo que meros jarabes para la tos puedan dar positivo en un control antidopaje. Podemos hacer traslación de la legislación sobre drogas al mundo de las sustancias dopantes. De igual manera que decimos que es sustancia estupefaciente la que aparece en determinados listas, así pasa igualmente con las referidas. Es sustancia prohibida la que aparece como prohibida. Esta tautología implica, aunque parezca que obedece a criterios de objetividad, ser el recipiente perfecto para todo lo contrario. El propio Singer comenta la opinión del profesor de bioética Julian Savulescu, que dirige el Centro Uehiro de Ética Práctica de la Universidad de Oxford y ostenta títulos tanto en el campo de la medicina como de la bioética, ha puesto sobre la mesa una solución radical: deberíamos abandonar la prohibición del usar sustancias que mejoren el rendimiento y permitir a los atletas tomar lo que deseen, siempre y cuando no atente contra su salud.
Algunos argumentan que utilizar sustancias "es contrario al espíritu deportivo", pero es difícil defender la línea actual entre lo que los atletas pueden y no pueden hacer para mejorar su rendimiento.
martes, 17 de enero de 2012
ARTÍCULO SOBRE LAS VOLUNTADES PREVIAS
La Secpal y la OMC han advertido de que el testamento vital no es suficiente para asegurar una atención médica que respete la voluntad del paciente.
Las voluntades previas son pocas y variables
Diario Médico. A. SAN HIPÓLITO | S.VALLE | 20/12/2011.
Las voluntades previas fueron pensadas para que el paciente pudiera expresar sus deseos sobre el tratamiento médico que quería recibir ante una eventual incapacidad. Han pasado más de diez años de la puesta en marcha de los primeros registros de estos documentos y un primer balance lleva a pensar que no es un derecho prioritario para el enfermo. Esa sospecha se ve reforzada en el día a día de la asistencia sanitaria.
Los cambios de opinión son algo que caracteriza a la naturaleza humana. Ocurren con las decisiones más superficiales y también con las cuestiones fundamentales de la vida. Ahora podemos dejar por escrito nuestra última voluntad sobre cómo queremos afrontar el final de nuestra vida, detallando qué tratamientos médicos rechazamos para alargarla. Podemos cambiar esa voluntad tantas veces como queramos. Es una posibilidad regulada por la Ley de Autonomía del Paciente de 2002, pero que ya antes recogieron legislaciones autonómicas como la catalana, que fue la pionera.
En 2007 se aprobó el Real Decreto por el que se regula el Registro Nacional de Instrucciones Previas, que alberga estas voluntades. El archivo tiene 116.064 documentos inscritos. Las comunidades autónomas con registros propios están obligadas a comunicar al nacional los documentos que vayan incorporando a su base.
Objetivo
Con ese instrumento se pretende que el paciente sea protagonista de la toma de decisiones sobre su salud, dejando unas instrucciones que implican al médico y que tienen su mayor utilidad cuando el enfermo afronta el final de la vida sin capacidad para expresar sus deseos. Es decir, es un instrumento para terminar con la medicina paternalista siguiendo el camino trazado por Estados Unidos, pues tanto las voluntades previas como el consentimiento informado han sido importados de la experiencia norteamericana.
Ha pasado ya el suficiente tiempo para poder hacer una primera valoración sobre la utilidad que está teniendo el documento de voluntades anticipadas en la asistencia a los enfermos. Javier Rocafort, presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) y médico de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Centro de Cuidados Laguna en Madrid, señala que "es una buena idea, de mucha utilidad, pero en la práctica de los cuidados paliativos el uso de estas voluntades es escaso porque los pacientes nos pueden contar en directo qué es lo que quieren y si se pueden expresar prevalece esa decisión sobre lo que hayan dejado escrito en su documento".
Rocafort ilustra esta afirmación con el caso de una paciente cuya voluntad inicial era no ser hidratada, porque consideraba que era una medida para alargarle la vida de manera innecesaria. "El equipo médico conversamos pausadamente con ella sobre la conveniencia de hidratarse para poder asimilar mejor una medicación necesaria contra el dolor. Ella lo comprendió y sus últimos días fueron muy buenos".
* Es ilusorio pensar que el testamento vital evitará todas la dudas y conflictos éticos" señala la Comisión Ética de la Secpal.
Ética de la Secpal
El Comité de Ética de la Secpal ha publicado varios documentos sobre esta cuestión. En 2002 la Secpal advirtió: "Es ilusorio pensar que con un testamento vital se evitarán todas las dudas y conflictos éticos que puedan presentarse cuando el enfermo deja de ser capaz". Y concluía señalando que "con independencia del documento legal es obligación ética de los sanitarios hacer con el paciente una planificación anticipada de los cuidados".
A finales del pasado septiembre, Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial, presentó la Guía ética de planificación de la asistencia médica insistiendo en la misma idea: "Un papel como el de las voluntades anticipadas no es suficiente. La planificación de la asistencia conlleva que el profesional conozca mejor a su paciente y sepa hacer realidad sus deseos cuando él no los pueda formular".
Pero si, según afirman estas autoridades médicas, las voluntades previas no son suficientes para alcanzar el objetivo de dar el mejor trato y respetar el deseo del paciente en la asistencia final de la vida, tampoco son representativas en cuanto a su número.
Sin valor cuantitativo
Rocafort estima que en su centro sólo uno de cada cien pacientes tiene un documento de últimas voluntades, y señala: "Sólo he tenido dos casos este año y atiendo a más de cien pacientes".
Andalucía ha llevado una importante campaña de divulgación sobre la utilidad de este documento entre pacientes y personal sanitario. El sistema de registro en esta comunidad se puso en marcha a mediados de 2004 y hasta octubre de 2011 se habían inscrito 22.541 documentos.
En un estudio elaborado por la consejería andaluza sobre esta cuestión llama la atención que los picos en las inscripciones responden a momentos en los que en la sociedad se debatía la asistencia al final de la vida de enfermos terminales.
Los meses de 2011 que registraron más documentos fueron los de verano, en pleno debate médico, ético y jurídico sobre si quitarle la sonda o no a Ramona Estévez, la anciana ingresada en un hospital de Huelva. Durante esos meses se inscribieron 200 documentos del total de 3.160 que se contabilizaron desde enero hasta octubre de 2011.
Los médicos también responden ante el estímulo mediático. En el mes de julio de 2011 y siguientes, el registro de voluntades anticipadas de Andalucía ha recogido el mayor número de consultas de profesionales sanitarios de toda su historia: 75.
Cataluña es la comunidad autónoma con más registros (39.539), le siguen Andalucía (22.852), Asturias (18.400), País Vasco, (que a pesar de ser la última en crear un registro tiene 8.461), La Rioja (3.969), Castilla la Mancha (3.151), Castilla y León (3.089) y Baleares (2.300). Estos datos reflejan que el testamento vital no figura entre las prioridades del enfermo.
La poca presencia de las últimas voluntades en la atención sanitaria ha dejado morir un debate legal que comenzó cuestionando si, como decía la ley, el médico tenía que cumplir lo que el enfermo dejara escrito. En este sentido se recordó que el límite sobre estas instrucciones lo fija la buena praxis médica. Desde la práctica diaria, Rocafort afirma que esta cuestión no supone ningún problema.
Las voluntades previas son pocas y variables
Diario Médico. A. SAN HIPÓLITO | S.VALLE | 20/12/2011.
Las voluntades previas fueron pensadas para que el paciente pudiera expresar sus deseos sobre el tratamiento médico que quería recibir ante una eventual incapacidad. Han pasado más de diez años de la puesta en marcha de los primeros registros de estos documentos y un primer balance lleva a pensar que no es un derecho prioritario para el enfermo. Esa sospecha se ve reforzada en el día a día de la asistencia sanitaria.
Los cambios de opinión son algo que caracteriza a la naturaleza humana. Ocurren con las decisiones más superficiales y también con las cuestiones fundamentales de la vida. Ahora podemos dejar por escrito nuestra última voluntad sobre cómo queremos afrontar el final de nuestra vida, detallando qué tratamientos médicos rechazamos para alargarla. Podemos cambiar esa voluntad tantas veces como queramos. Es una posibilidad regulada por la Ley de Autonomía del Paciente de 2002, pero que ya antes recogieron legislaciones autonómicas como la catalana, que fue la pionera.
En 2007 se aprobó el Real Decreto por el que se regula el Registro Nacional de Instrucciones Previas, que alberga estas voluntades. El archivo tiene 116.064 documentos inscritos. Las comunidades autónomas con registros propios están obligadas a comunicar al nacional los documentos que vayan incorporando a su base.
Objetivo
Con ese instrumento se pretende que el paciente sea protagonista de la toma de decisiones sobre su salud, dejando unas instrucciones que implican al médico y que tienen su mayor utilidad cuando el enfermo afronta el final de la vida sin capacidad para expresar sus deseos. Es decir, es un instrumento para terminar con la medicina paternalista siguiendo el camino trazado por Estados Unidos, pues tanto las voluntades previas como el consentimiento informado han sido importados de la experiencia norteamericana.
Ha pasado ya el suficiente tiempo para poder hacer una primera valoración sobre la utilidad que está teniendo el documento de voluntades anticipadas en la asistencia a los enfermos. Javier Rocafort, presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) y médico de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Centro de Cuidados Laguna en Madrid, señala que "es una buena idea, de mucha utilidad, pero en la práctica de los cuidados paliativos el uso de estas voluntades es escaso porque los pacientes nos pueden contar en directo qué es lo que quieren y si se pueden expresar prevalece esa decisión sobre lo que hayan dejado escrito en su documento".
Rocafort ilustra esta afirmación con el caso de una paciente cuya voluntad inicial era no ser hidratada, porque consideraba que era una medida para alargarle la vida de manera innecesaria. "El equipo médico conversamos pausadamente con ella sobre la conveniencia de hidratarse para poder asimilar mejor una medicación necesaria contra el dolor. Ella lo comprendió y sus últimos días fueron muy buenos".
* Es ilusorio pensar que el testamento vital evitará todas la dudas y conflictos éticos" señala la Comisión Ética de la Secpal.
Ética de la Secpal
El Comité de Ética de la Secpal ha publicado varios documentos sobre esta cuestión. En 2002 la Secpal advirtió: "Es ilusorio pensar que con un testamento vital se evitarán todas las dudas y conflictos éticos que puedan presentarse cuando el enfermo deja de ser capaz". Y concluía señalando que "con independencia del documento legal es obligación ética de los sanitarios hacer con el paciente una planificación anticipada de los cuidados".
A finales del pasado septiembre, Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial, presentó la Guía ética de planificación de la asistencia médica insistiendo en la misma idea: "Un papel como el de las voluntades anticipadas no es suficiente. La planificación de la asistencia conlleva que el profesional conozca mejor a su paciente y sepa hacer realidad sus deseos cuando él no los pueda formular".
Pero si, según afirman estas autoridades médicas, las voluntades previas no son suficientes para alcanzar el objetivo de dar el mejor trato y respetar el deseo del paciente en la asistencia final de la vida, tampoco son representativas en cuanto a su número.
Sin valor cuantitativo
Rocafort estima que en su centro sólo uno de cada cien pacientes tiene un documento de últimas voluntades, y señala: "Sólo he tenido dos casos este año y atiendo a más de cien pacientes".
Andalucía ha llevado una importante campaña de divulgación sobre la utilidad de este documento entre pacientes y personal sanitario. El sistema de registro en esta comunidad se puso en marcha a mediados de 2004 y hasta octubre de 2011 se habían inscrito 22.541 documentos.
En un estudio elaborado por la consejería andaluza sobre esta cuestión llama la atención que los picos en las inscripciones responden a momentos en los que en la sociedad se debatía la asistencia al final de la vida de enfermos terminales.
Los meses de 2011 que registraron más documentos fueron los de verano, en pleno debate médico, ético y jurídico sobre si quitarle la sonda o no a Ramona Estévez, la anciana ingresada en un hospital de Huelva. Durante esos meses se inscribieron 200 documentos del total de 3.160 que se contabilizaron desde enero hasta octubre de 2011.
Los médicos también responden ante el estímulo mediático. En el mes de julio de 2011 y siguientes, el registro de voluntades anticipadas de Andalucía ha recogido el mayor número de consultas de profesionales sanitarios de toda su historia: 75.
Cataluña es la comunidad autónoma con más registros (39.539), le siguen Andalucía (22.852), Asturias (18.400), País Vasco, (que a pesar de ser la última en crear un registro tiene 8.461), La Rioja (3.969), Castilla la Mancha (3.151), Castilla y León (3.089) y Baleares (2.300). Estos datos reflejan que el testamento vital no figura entre las prioridades del enfermo.
La poca presencia de las últimas voluntades en la atención sanitaria ha dejado morir un debate legal que comenzó cuestionando si, como decía la ley, el médico tenía que cumplir lo que el enfermo dejara escrito. En este sentido se recordó que el límite sobre estas instrucciones lo fija la buena praxis médica. Desde la práctica diaria, Rocafort afirma que esta cuestión no supone ningún problema.
lunes, 28 de noviembre de 2011
CARINE SE DEJA MORIR
Sé que no es ninguna novedad por cuanto ha sido comentadísimo este brillante artículo que tiene una principal virtud, cual es hacer pensar. Dejo para otro momento algún comentario al mismo. No dejen de leerlo.
http://www.elpais.com/articulo/portada/Carine/deja/morir/elpepusoceps/20111120elpepspor_13/Tes
domingo, 20 de noviembre de 2011
LA ALTERNATIVA A LA EUTANASIA-ENCARNIZAMIENTO TERAPÉUTICO
Un periódico de los de mayor tirada en España viene realizando, en razón al período electoral, unas encuestas a personajes conocidos, cual si fuera una quiniela en las que aquéllos tienen que pronunciarse en una postura determinada. Entre las muchas preguntas que se realizan en tal sentido, aparece una que es la que me llama a realizar el presente comentario. El encuestado tiene que elegir entre “eutanasia” y “prolongación médica de la vida”. Esta pregunta nos revela todo un síntoma, lamentable. Un fracaso más a la hora de divulgar conceptos. La pregunta revela que si no se está en favor del encarnizamiento terapéutico es que se está en favor de la eutanasia. Sin mayores matices. Y es que todavía cuesta comprender que los términos a elegir no son términos contradictorios entre sí. Son ambas posturas radicales, pero no alternativas. La postura contraria en ambos casos es “cuidados paliativos”.
Queda mucho por hacer entender a los defensores de las radicales posturas antes señaladas que no hay que elegir entre una y otra, sino que moviéndonos en un nivel distinto existe una posición que se encuentra más en sintonía con lo que tiene que ser la ardua labor del personal sanitario y lo que esperan los pacientes de los mismos. Se han definido eutanasia y el encarnizamiento terapéutico de muchas y distintas maneras, pero en ambas posturas existe una interpretación equivocada de lo que se busca con la misma, y entiendo, dicho esto, que nadie negará que se busca lo mejor para el paciente en ambas posturas. Eso es indudable, ya que si no estaríamos hablando de otra cosa. Pero esa radicalidad obedece precisamente a no entender que el médico, en el neopaternalismo que abogamos, debe asumir su responsabilidad no sólo técnica sino también espiritual y en consecuencia tomar conciencia de lo que se espera de él y no huir en un pretendido tecnicismo. Cierto es que le exigimos una gran preparación técnica, imperdonable si no la tuviera, pero no nos engañemos, queremos también algo más, y en momentos tan trascendentes como los cercanos a la muerte buscamos a alguien que nos acompañe y que cogiéndonos de la mano nos conduzca dulcemente por el camino sin retorno, sin empujarnos, sin retenernos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)